GUÍA PARA LOS TRABAJOS EN ESPACIOS CONFINADOS

1.- ANTECEDENTES Un porcentaje importante de empresas a nivel nacional cuentan con espacios confinados que están representados por diferentes estructuras o sistemas, ya sea formando parte de los procesos productivos directos (estanques, reactores, calderas) o indirectos, que son espacios complementarios esenciales para la consecución de los objetivos de la empresa (túneles, pozos silos, etc.). Estos espacios presentan comúnmente características especiales que obligan desde el punto de vista de la prevención de riesgos, a tomar medidas extraordinarias para controlar los peligros que podrían afectar la salud o integridad física de los trabajadores, ya sea por su toxicidad, inflamabilidad, deficiencia de oxígeno, insuficiente iluminación, problemas ergonómicos más otros riesgos de seguridad dependiendo del ambiente y las actividades que se realicen en su interior. Según datos de NIOSH1, alrededor de 200 muertes anuales se producen debido al trabajo en espacios confinado de los cuales el 60 por ciento de los fallecidos eran rescatadores potenciales que intentaban salvar a una víctima que había quedado inconsciente. Estas situaciones se pueden dar tanto en la industria como también en la agricultura y en actividades domésticas, por ejemplo, en la limpieza de fosas sépticas. También se dan muchos casos de accidentes en las zonas rurales donde existen pozos de agua que operan con motobombas, cuya causa es la ubicación improcedente de éstas al interior del pozo que la hacen potencialmente peligrosas por los gases de combustión que se acumulan en su interior. De las muertes señaladas, dos tercios se deben a atmósferas peligrosas, que en el 70 % de los casos ya existían antes de entrar en el espacio confinado. La OSHA2 estima que un 85% de los accidentes en espacios confinados podría ser evitado si el trabajador estuviese informado sobre los peligros que implica el desempeño en este tipo de ambientes, lo que se suma a que gran parte de estos accidentes ocurren en trabajos no rutinarios y de corta duración, lo cuales no están programados. Estos factores los hace más peligrosos ya que, dada su provisionalidad, comúnmente no se aplican protocolos a seguir que permita un trabajo seguro. En consecuencia, los espacios confinados suponen un riesgo que se materializa anualmente en un número importante de accidentes, mucho de los cuales son fatales.