Implicaciones de las patolog?as neurol?gicas en la evaluaci?n m?dica del trabajador de alturas.

El trabajo en alturas se debe evitar en los pacientes v?ctimas de enfermedades neurol?gicas o con secuelas de estas, es dif?cil considerar la posibilidad de exponer a riesgos altos a trabajadores que presenten comprometida su capacidad de incorporar o procesar la informaci?n del medio y dar as? una

respuesta oportuna y adecuada a las exigencia de su labor.

Podemos incluir en la lista de patolog?as neurol?gicas que restringen el trabajo en alturas todas aquellas enfermedades vasculares del sistema nerviosos central, desordenes motores de origen central como la epilepsia y otros, lesiones expansivas del SNC, secuelas ECV, TEC o de intervenciones quir?rgicas. todos estos pacientes ver?an disminuida su capacidad laboral directamente por el d?ficit neurol?gico resultante de la patolog?a de base o de sus secuelas que incluye paresias, par?lisis, ataxia, perdida de capacidades cerebrales superiores, d?ficit visual o de otro sentido; tambi?n se puede ver mermada la capacidad laboral de forma indirecta debido al riesgo de aparici?n de s?ntomas recurrentes tales como convulsiones, cefalea intensa, v?rtigo, alteraciones visuales, somnolencia u otras alteraciones del estado de conciencia, producidos como parte de la cl?nica de la enfermedad o como efecto adverso a los medicamentos.

Trauma enc?falo craneano

La reincorporaci?n laboral del trabajador de alturas que ha sufrido un traumatismo enc?falo craneano debe ser muy meticulosa debido a la prolongada rehabilitaci?n y a que la mayor?a de los trabajadores victimas de TEC que no pueden reincorporarse a sus labores se debe a deficiencias cognitivo ? conductuales las cuales son de aparici?n m?s tard?a que las secuelas motoras.

Por todo ello es prudente que el trabajo en alturas se restrinja durante los dos primeros a?os pos TEC, especialmente a aquellos pacientes que sufrieron traumatismos con las siguientes caracter?sticas:

- Traumatismo craneal moderado a severo.

- Hematoma Epidural o subdural.

- D?ficit neurol?gico focal.

- Fractura de cr?neo deprimida.

- P?rdida del conocimiento o desorientaci?n por m?s de 1 hora pos TEC

- Indicios de trauma de alta energ?a.


El v?rtigo

El v?rtigo es la percepci?n del movimiento donde no lo hay. El tipo de movimiento puede ser rotatorio o vertical, o bien la sensaci?n puede ser de tambaleo, ladeo o impulsado hacia un lado o al piso.

La prevalencia de v?rtigo en j?venes es de 1,8% y en la tercera edad del 30% siendo m?s frecuente en las mujeres. Una de cada tres personas experimentar? v?rtigo, mareo o desequilibrio durante su vida.

El equilibrio

Los receptores visuales, propioceptivos y vestibulares proporcionan la informaci?n sobre la posici?n de la cabeza y el cuerpo en el espacio. Cada receptor traduce una forma de energ?a f?sica en informaci?n neural. Las neuronas receptoras vestibulares son c?lulas ciliadas localizadas en los

conductos semicirculares anteriores, posterior y horizontal pares, el utr?culo, y el s?culo. Estas reaccionan al movimiento, al incrementar o disminuir su tasa de descarga, seg?n la direcci?n del desplazamiento ciliar. Los impulsos de esos ?rganos son transmitidos por las fibras del VIII par craneal, que pasan por

el conducto auditivo interno, emergen en el ?ngulo pontocerebeloso y hacen sinapsis en los n?cleos vestibulares ipsolateral y contralateral.

Los receptores visuales proporcionan informaci?n necesaria para dar una imagen retiniana estable durante el movimiento de la cabeza. Los receptores somatosensoriales proporcionan informaci?n referente a gravedad, posici?n y movimiento de m?sculos y articulaciones. La integraci?n de esta informaci?n proveniente de varios receptores tiene lugar en los n?cleos vestibulares y el

cerebelo.

Por todo lo anterior podemos afirmar que un fallo en este sistema s? incapacita al individuo para cualquier actividad que requiera coordinaci?n.

Caracter?sticas cl?nicas

Los trastornos que producen v?rtigo se subdividen de manera caracter?sticas en causas perif?ricas y centrales.

V?rtigo de origen central: se origina en las estructuras cerebrales. Es m?s com?n en pacientes ancianos, hipertensos, diab?ticos o con enfermedad cardiovascular. Las manifestaciones cl?nicas en cada caso dependen de la localizaci?n espec?fica de la lesi?n.

- V?rtigo de origen perif?rico: se origina en estructuras extracerebrales; afectando al sistema vest?bulo coclear o al VIII par; lo m?s frecuente es que sea unilateral, es el tipo m?s com?n y debe sospecharse cuando el cuadro es de v?rtigo aislado o se acompa?a s?lo de s?ntomas auditivos, siendo el resto del examen neurol?gico normal.

Valoraci?n del riesgo d