Tras la reforma laboral de Brasil, ¿qué pasa en Perú?

Tras la reforma laboral de Brasil, ¿qué pasa en Perú?

Última actualización: 26 ago 2017 12:18 GMT
A pesar de los temores, no hay motivos claros para creer que la flexibilización laboral peruana pueda empeorar aún más.

Después de aprobarse la reforma laboral en Brasil, aumentó la preocupación de la clase obrera en América Latina. Sin embargo, hay países como Perú donde los derechos de los trabajadores ya eran vulnerables y su calidad de vida presenta grandes adversidades. ¿Cómo repercute el nuevo contexto brasilero en el país inca?

"Desde hace muchos años Perú se mantiene en un período de flexibilización de los derechos laborales", comenta Carla Kanova, abogada especialista en relaciones de trabajo. Según la docente de la Universidad de San Martín de Porres, durante el primer trimestre del 2017 el empleo "ha tenido un crecimiento del 1,8%", pero advierte: "Encontramos algunos sectores vulnerables donde el Estado no se ocupa, o tal vez le resulta complejo acceder por los escasos recursos con los que cuenta nuestro sistema inspectivo".
Kanova sostiene que en los últimos años a los profesores y médicos "se les han mejorado las condiciones laborales", aunque opina que el Ministerio de Trabajo tiene grandes "deficiencias en su gestión". A su vez, considera que "una gran mayoría de los trabajadores se encuentra laborando en malas condiciones, no solo en la capital sino además en el interior del país". Al respecto, lo ejemplifica con la reciente "tragedia emblemática de la galería Nicolini, en Lima, donde fallecieron dos empleados tras un incendio del cual no pudieron escapar por encontrarse encerrados con candados en su lugar de trabajo".
 

Por otro lado, la experta destaca que los mecanismos de control estatal están disminuyendo: "Este último mes, si bien se está reforzando el sistema de inspecciones – después de las muertes - , se publicaron decretos supremos que conllevan a una reducción de las multas por infracciones laborales, según el Gobierno para la supuesta mejora del empleo". Además, critica: "Desde nuestro punto de vista, no hay una política clara ni mucho menos eficiente que contribuya con el respeto de los derechos laborales en el Perú. Al igual que en muchos otros países, la tendencia es mejorar los beneficios del empleador a costa del trabajador".

En cuanto a los empleados públicos, la académica destaca "grandes avances con la desaparición del Contrato Administrativo de Trabajo, modelo que no garantiza los derechos laborales", y puntualiza: "Es decir, el mismo Estado no aceptaba los derechos de sus prestadores". Además, menciona que "a un gran grupo de trabajadores de la salud se les reconoció su relación laboral por tiempo indeterminado y fueron incorporados al régimen".

"La reforma de Brasil no impactará en Perú"

"El Perú, si bien mantiene una política que vulnera los derechos laborales, también cuenta con trabajadores organizados y la sociedad, que en muchos casos se unió con fuerza en contra del Estado para evitar ciertos atropellos gubernamentales", justifica la especialista. En efecto, para Kanova la población peruana no permitiría una reforma al estilo de Brasil.
 

Sobre ello menciona un antecedente: "Tal es el caso de la 'Ley Pulpin', proyecto que pretendía regular el empleo juvenil dejando de garantizar una serie de derechos laborales reconocidos constitucionalmente. Los gremios y las agrupaciones de izquierda marcharon en contra de la propuesta y consiguieron su desaprobación". 

"No existía la estabilidad laboral"

"Me fui en el 2006, estudiaba Derecho, pero me vine a Argentina porque la educación en mi país es muy cara", relata Luis Vilchez Reyes, un peruano de 39 años, y resalta: "El tema laboral fue uno de los aspectos principales para irme".

Vilchez era cajero en un banco de su tierra natal, ingresó gracias a un programa de formación juvenil, tenía un salario bajo pero "aceptable" para su&nbs