Vean lo que puede suceder cuando se termina el contrato de trabajo e inmediatamente se celebra otro de carácter civil o comercial.

Vean lo que puede suceder cuando se termina el contrato de trabajo e inmediatamente se celebra otro de carácter civil o comercial.Existen casos en que después de varios años de estarse ejecutando un contrato de trabajo las partes deciden ponerle fin a la relación laboral e iniciar otra pero de carácter civil o comercial, lo cual es perfectamente normal y ajustado a derecho, pues no existe disposición alguna que lo impida.Sin embargo, ese “cambio de tercio” muchas veces termina siendo fuente de conflictos, pues se da el caso de que al finalizar el  contrato civil o comercial el trabajador convertido en contratista alega que su paso de aquella situación a ésta fue mañosamente articulado  por el empleador con el fin de sustraerse de la obligación de pagarle prestaciones sociales.
 El asunto se torna aún más complejo cuando el contratista continúa realizando las mismas labores que desempeñaba cuando era asalariado, y con mayor razón si se mantienen algunas de las condiciones que le servían de contexto a la relación laboral.Veamos el siguiente caso extraído de la vida real que nos ilustra sobre el tema.Oscar Saldarriaga formuló demanda ordinaria laboral  contra la sociedad  Inversiones Medellín S. A. con el propósito de obtener por esa vía el reconocimiento y pago de las prestaciones sociales e indemnizaciones a las que creía tener derecho por haber laborado de manera ininterrumpida al servicio de la demandada durante un poco más de 12 años, así: 10 años, 7 meses y 23 días desempeñando el cargo de prevendedor o sea como trabajador asalariado,  y 1 año, 11 meses y 1 día como contratista (fletero).Indicó en su demanda que a finales del primer período en mención la empleadora lo llamó para expresarle que como fletero obtendría unos mayores ingresos económicos pero que para ello tendría que presentar su renuncia como trabajador para pasar a desempeñarse bajo un contrato de distribución de carácter civil. Explicó el demandante que con esa estrategia la empresa se propuso disfrazar la verdadera naturaleza del vínculo que, pese a ello, era laboral.Agregó que en desarrollo del ofrecimiento anotado la empresa le asignó la ruta de comercio con número interno (…)  que comprendía básicamente el sector de (…). Aclara que como fletero continuó desempeñando las mismas labores que tenía asignadas como vendedor, en la ruta controlada por la empresa, siguiendo bajo la subordinación de ésta, y que su remuneración pasó a la modalidad de comisiones por ventas.
 Señaló igualmente que durante el tiempo en que laboró como fletero la empresa le exigía que se presentara todos los días a la sede de la misma, con el ayudante que le obligó a conseguir; acompañante que, dice, estaba sujeto a la aprobación de la empresa. Además sostuvo que era ésta la que daba las instrucciones sobre cómo y cada cuánto debía pintar el vehículo con el cual trabajaba, sufragando ella los gastos de pintura en un alto porcentaje.Anotó igualmente que su tránsito de trabajador a contratista se produjo sin solución de continuidad, y que el último día  del último período  la compañía en forma injustificada le impidió  el acceso a sus instalaciones y se negó a entregarle mercancía o carga.Finalmente refirió que devengó un salario mensual de $2.500.000.oo y que al momento de la terminación del contrato la empresa no le canceló cesantías, intereses, vacaciones, primas de servicios, descansos dominicales, y festivos, como tampoco las indemnizaciones por mora y despido.La empresa admitió la existencia de la relación laboral durante el primer período indicado por el demandante, pero anotó que la misma terminó por mutuo acuerdo y se procedió a su liquidación definitiva, y que a continuación firmaron un contrato de distribución de naturaleza comercial, por el cual el demandante se obligaba a promover y vender los productos de la empresa en condiciones diferentes.Dijo que era cierto que los ayudantes del fletero y sus eventuales conductores eran sus trabajadores y aclaró que los nombres y referencias de esos trabajadores debían ser conocidos por la compañía por razones de seguridad.Destacó igualmente que el demandante debía responder por la atención de la ruta, pero que p